Historia del cuadro - Historia - Divina Misericordia Alicante
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Historia del cuadro pintado en presencia de Santa Faustina

 

“Ofrezco a los hombres un recipiente con el que han de venir a la Fuente de la Misericordia para recoger gracias. Ese recipiente es esta imagen con la frase: Jesús, en Ti confío” (Diario, 327).

 

“Por medio de esta imagen voy a conceder muchas gracias, por eso, que todas las almas tengan acceso a ella” (Diario 570).

La Imagen de Jesús Misericordioso en Vilna (Vilnius), Lituania.

 

«Plock, Polonia, 22 de febrero de 1931.»

Al anochecer, mientras estaba en mi celda, vi al Señor Jesús vestido con una túnica blanca. Tenía una mano levantada para bendecir, y con la otra tocaba la túnica sobre el pecho. De la túnica entreabierta en el pecho, salían dos rayos grandes: uno rojo y otro pálido. En silencio, atentamente miraba al Señor, mi alma estaba llena de temor, pero también de gran alegría. Un momento después, Jesús me dijo: Pinta un cuadro según el modelo que ves, y firma: Jesús, en Ti confío.

(…) Prometo que el alma que venere este cuadro no perecerá. También prometo, ya aquí en la tierra, la victoria sobre los enemigos y, sobre todo, en la hora de la muerte. (…) Deseo que haya una Fiesta de la Misericordia. Quiero que este cuadro que pintarás con pincel, sea bendecido con solemnidad el primer domingo después de la Pascua de Resurrección; ese domingo debe ser la Fiesta de la Misericordia. Deseo que los sacerdotes proclamen la gran misericordia que tengo para las almas pecadoras. Que el pecador no tenga miedo de acercarse a Mí.

(…) Una vez, cansadísima por las múltiples dificultades que tenía por el hecho de que Jesús me hablaba y exigía que fuese pintado el cuadro, decidí firmemente, antes de los votos perpetuos, pedir al padre Andrasz que me liberara de estas inspiraciones interiores y de la obligación de pintar el cuadro. Al escuchar la confesión, el padre Andrasz me dio la siguiente respuesta: “No la dispenso de nada, hermana, y no le está permitido sustraerse de estas inspiraciones interiores, sino que debe decir todo al confesor, eso es necesario, absolutamente necesario, porque de lo contrario se desviará del buen camino a pesar de estas grandes gracias del Señor. De momento usted se confiesa conmigo, pero ha de saber que debe tener un confesor permanente, es decir, un director espiritual”.

(…) Me afligí muchísimo. Pensaba poder liberarme de todo y había pasado todo lo contrario: una orden clara de seguir las peticiones de Jesús. Y otra vez el tormento porque no tenía un confesor permanente.

(…) Sin embargo, la bondad de Jesús no tiene límites, me prometió ayuda visible en la tierra y la recibí poco después en Vilna (Vilnius), Lituania. En el padre Sopocko reconocí esa ayuda de Dios. Le había conocido en una visión interior antes de llegar a Vilna. Un día lo vi en nuestra capilla entre el altar y el confesionario. De repente en mi alma oí una voz:

 

“He aquí la ayuda para ti, visible en la tierra. Él te ayudará a cumplir Mi voluntad en la tierra” (Diario, 47-50).

La obra encargada a sor Faustina por el Señor Jesús fue imposible de realizar en términos humanos porque no tenía conocimientos básicos de creación artística. Sin embargo, quería cumplir la Voluntad de Dios e intentaba pintar el cuadro sola, pero su gran esfuerzo no superó su poca destreza.
Los apremios del Señor Jesús y la desconfianza de los confesores y los superiores causaban un gran sufrimiento a sor Faustina. Durante su estancia en Plock (unos 3 años) y en Varsovia, siguió pensando en el incumplido deseo del Señor Jesús, que le hizo sentir la gran importancia que tenía en los planes divinos la misión que le había asignado.

“De repente vi al Señor que me dijo: Has de saber que si descuidas la cuestión de pintar este cuadro y de toda la obra de la Misericordia, el día del juicio responderás por un gran número de almas” (Diario, 154).

Después de profesar sus votos perpetuos, sor Faustina fue trasladada a la casa conventual de Vilna (25 de mayo de 1933). Aquí encontró la ayuda prometida anteriormente: el confesor y director espiritual, el p. Miguel Sopocko, que intentó realizar los deseos del Señor Jesús.

 

Más bien por la curiosidad de cómo iba a salir el cuadro que por la fe en las visiones, pedí al pintor Eugenio Kazimirowski que pintara el cuadro” (padre Sopocko, Memorias).

 

El cuadro con la imagen de Jesús Misericordioso nacía en un ambiente lleno del misterio de los milagros Divinos: las experiencias místicas vividas por Santa Faustina. El padre Miguel Sopocko le dio a conocer al pintor de forma parcial la misión de sor Faustina y le comprometió a guardar el secreto. Este pintor (véase Kazimirowski), muy apreciado y muy culto, renunció a su propia concepción artística para representar detalladamente lo que relataba sor Faustina, quien estuvo yendo al estudio del pintor (por lo menos) una vez a la semana, durante medio año, para añadir los detalles e indicar los errores. Quería que la imagen de Jesús Misericordioso fuera igual a la imagen revelada en sus visiones.

 

En el proceso de pintar el cuadro participó activamente el Padre Miguel Sopocko, el fundador de la obra, quien, a petición del pintor, posó para el cuadro vistiendo un alba. El tiempo pasado juntos dedicado a pintar fue una oportunidad para una interpretación más profunda del contenido del cuadro. Las cuestiones discutibles las resolvía el mismo Señor Jesús (Diario 299; 326; 327; 344). Muy significativa fue la conversación que mantuvo sor Faustina con Jesucristo sobre el cuadro pintado:

 

“… cuando estaba en el taller de aquel pintor que pintaba el cuadro, vi que no era tan bello como es Jesús. Me entristecí mucho por eso, sin embargo, lo oculté profundamente en mi corazón. (…) la Madre Superiora se quedó en la ciudad para arreglar algunos asuntos, yo volví sola a casa. En seguida fui a la capilla y Iloré muchísimo. Le dije al Señor: ¿Quién Te pintará tan bello como Tú eres? De repente oí estas palabras: No en la belleza del color, ni en la del pincel, está la grandeza de este cuadro, sino en Mi gracia” (Diario, 313).

 

De esta conversación emana la sinceridad de la persona a la que le había sido concedida una gracia sobrenatural y que en sus vivencias místicas vio la belleza del Salvador Resucitado (véase las Memorias – p. Sopocko). El Señor Jesús muchas veces se aparecía a sor Faustina en la forma en la que está mostrado en el cuadro (Diario 473; 500; 851; 1046; 1565) y también, en repetidas ocasiones exigió que ese cuadro fuese expuesto para la adoración pública. Eso demuestra que el Señor Jesús aceptó la imagen pintada en el cuadro, santificándolo con su viva presencia.

 

Gracias a los esfuerzos del p. Sopocko, desde el 26 hasta el 28 de abril de 1935, durante las celebraciones finales del Jubileo de 1900 años de la Redención del mundo, en la Puerta del Amanecer, en Vilna, la Imagen del Misericordioso Salvador por primera vez fue adorada por una multitud de fieles que participaban en las oraciones. Esa celebración coincidió con el primer domingo después de la Pascua, Sor Faustina participó en ella, y la homilía sobre la Divina Misericordia fue predicada por el padre Sopocko, tal como lo había exigido Jesús.

 

“Durante tres días la imagen estuvo expuesta al público, y recibió la veneración pública porque había sido colocada en la Puerta del Amanecer en lo alto de un ventanal, por eso se la veía desde muy lejos. Durante esos tres días en la Puerta del Amanecer fue celebrada con solemnidad la clausura del Jubileo de la Redención del Mundo, el décimo noveno centenario de la Pasión del Salvador. Ahora veo que la obra de la Redención está ligada a la obra de la misericordia que reclama el Señor” (Diario, 89).

“Cuando esta imagen fue expuesta, vi un movimiento vivo de la mano de Jesús que trazó una gran señal de la cruz. Por la noche del mismo día (…) vi que la imagen estaba pasando sobre una ciudad y aquella ciudad estaba cubierta de redes y de trampas. Jesús, al pasar cortó todas las redes…” (Diario, 416).

“Cuando estaba en la Puerta del Amanecer durante las celebraciones en las cuales fue expuesta esta imagen, estuve presente durante el sermón que predicó mi confesor [M. Sopocko]; el sermón fue sobre la Divina Misericordia, fue el primero de los que exigía el Señor Jesús desde hacía mucho tiempo. Cuando empezó a hablar de esta gran misericordia del Señor, la imagen tomó un aspecto vivo y los rayos penetraron en los corazones de las personas reunidas, pero no en grado igual, unos recibieron más y otros menos. Una gran alegría inundó mi alma viendo la gracia de Dios” (Diario, 417).

“Cuando terminaba el oficio y el sacerdote tomó el Santísimo Sacramento para impartir la bendición, súbitamente vi al Señor Jesús con el mismo aspecto que tiene en esta imagen. El Señor impartió la bendición y los rayos se extendieron sobre el mundo entero. Vi una claridad inaccesible en forma de una habitación de cristal, tejida de ondas de luz impenetrable a cualquier criatura o espíritu. En la claridad había tres puertas y en ese instante Jesús, con el mismo aspecto que tiene en la imagen, entró en aquella luz a través de la segunda puerta, al interior de la claridad” (Diario, 420).

Las celebraciones de la Puerta del Amanecer en Vilna fueron para sor Faustina una señal y el cumplimiento de las gracias anunciadas anteriormente – una manifestación pública de la fuerza enorme de la Divina Misericordia.

La vista actual de la capilla y la galería de la Puerta del Amanecer SANTUARIO DE LA MADRE DE DIOS DE LA MISERICORDIA La Puerta del Amanecer (Ausros Vartai), Vilna (Vilnius), Lituania

En la posterior correspondencia con el p. Sopocko sor Faustina escribe:

“Dios me hizo conocer que estaba satisfecho con lo que ya se había hecho; sumergiéndome en la oración y en la cercanía de Dios sentí en el alma una paz profunda por la totalidad de esta obra. (…) Y en lo que se refiere a esas imágenes (copias pequeñas), (…) La gente las adquiere, poco a poco, y unas almas ya han recibido la gracia de Dios que ha fluido de esa fuente. Como todo, también esto va a ir lentamente. Las imágenes no son tan bonitas como el cuadro grande. Las compran aquellos a los que atrae la gracia de Dios” (fragmento de la carta de Cracovia, 21 de febrero 1938).

El 4 de abril de 1937, con el permiso del Metropolitano de Vilna, el Arzobispo Romuald Jalbrzykowski, el cuadro del Salvador Misericordioso, de Jesús Misericordioso, fue bendecido y colocado en la Iglesia de San Miguel de Vilna, al lado del altar principal. Aquí, hasta el 1948, fue expuesto en un impresionante marco dorado, y emanaba su aire de santidad. Era venerado y los fieles donaban exvotos por las gracias concedidas. El culto a la Divina Misericordia se difundía de forma rápida, llegando a las zonas fuera de Vilna. De forma inexplicable, a pesar de las limitaciones, llegaba a millones de personas en el mundo entero.

 

A causa de las operaciones militares (1939-1945) el cuadro de Jesús Misericordioso se encontró en el territorio de la Unión Soviética y por unas decenas de años fue inaccesible para los peregrinos. A pesar de los muchos peligros (durante muchos años estuvo escondido en un desván, enrollado varias veces, guardado en la humedad y en el frío; inhábilmente restaurado), gracias a la Providencia Divina, milagrosamente perduró a la época del comunismo.

 

Durante su peregrinación a Lituania, el 5 de septiembre de 1993, delante de la imagen de Jesús Misericordioso de Vilna estuvo rezando el Papa Juan Pablo II. En su discurso para los fieles llamó al cuadro:

“IMAGEN SANTA”

El primer cuadro con la imagen de Jesús Misericordioso es venerado en el Santuario de la Divina Misericordia en Vilna desde el año 2005.

La Adoración Perpetua en el Santuario de la Divina Misericordia en Vilna.

En la historia de las revelaciones se conoce sólo este caso: cuando el Señor Jesús deseó que se pintara un cuadro con su imagen e indicó su representación plástica. Después de que el cuadro había sido pintado, el Señor reiteradamente reveló a Santa Faustina su viva presencia en la figura que había sido pintada en el cuadro. Además prometió gracias especiales a los adoradores de la imagen, le dio un valor religioso extraordinario.

“Ofrezco a los hombres un recipiente con el que han de venir a la Fuente de la Misericordia para recoger gracias. Ese recipiente es esta imagen con la frase: Jesús, en Ti confío” (Diario, 327).

 

“Por medio de esta imagen voy a conceder muchas gracias, por eso, que cada alma tenga acceso a ella” (Diario 570).

 

“Prometo que el alma que venere esta imagen no perecerá. También prometo, ya aquí en la tierra, la victoria sobre los enemigos, sobre todo, a la hora de la muerte” (Diario, 47).

 

“Los dos rayos [de la imagen] significan la Sangre y el Agua. El rayo pálido simboliza el Agua que justifica a las almas. El rayo rojo simboliza la Sangre que es la vida de las almas. Ambos rayos brotaron de las entrañas más profundas de Mi misericordia cuando Mi Corazón agonizante fue abierto en la cruz por la lanza (…) Bienaventurado quien viva a la sombra de ellos, porque no le alcanzará la mano justa de Dios” (Diario, 299).

 

«Cuando empezó a hablar [padre Sopocko] de esta gran misericordia del Señor, la imagen tomó un aspecto vivo y los rayos penetraron en los corazones de las personas reunidas…” (Diario, 417).

“DESEO QUE EL MUNDO ENTERO CONOZCA MI MISERICORDIA” (Diario 687).

 

De lo que dijo el padre Sopocko (grabado en una cinta magnetofónica) resulta que dejó a sor Faustina una libertad total en la cooperación con el pintor. Al mismo tiempo en estas declaraciones y en sus escritos confirma personalmente que el cuadro había sido pintado exactamente según las indicaciones de la Santa.

 

El hecho de que la imagen del cuadro sea exactamente del mismo tamaño que la figura del Sudario de Turín demuestra el cuidado extraordinario en transmitir la Santa Imagen del Salvador grabada en la memoria.

Fragmento de Santo Sudario de Turín

 

Derecho de autor reservado. © La Congregación de las Hermanas de Jesús Misericordioso. Los textos se pueden copiar exclusivamente incluyendo el nombre completo de la fuente del origen del texto y el link a la página
web: www.misericordia-divina.com

OTRAS REFERENCIAS A LA HISTORIA DEL CUADRO DE JESÚS MISERICORDIOSO

La casa donde fue pintado el primer cuadro con la imagen de Jesús Misericordioso. En el fondo, la iglesia convertida por las autoridades soviéticas en una cárcel que funcionó hasta el 2008.

El padre Sopocko encargó el cuadro de Jesús Misericordioso a principios de 1934 en Vilna (Vilnius, Lituania), al pintor Eugenio Kazimirowski. El piso del padre Sopocko y el piso de Kazimirowski, junto con su estudio, se encontraban en el mismo edificio. Sor Faustina que permaneció en Vilna (véase la Casa de la Congregación) durante todo el periodo dedicado a la pintura del cuadro, venía al estudio del pintor para dar indicaciones y los detalles del aspecto del cuadro. El padre Sopocko personalmente se encargó de que el cuadro fuera pintado exactamente según sus instrucciones. El lienzo, sobre el cual se representó la imagen, se ajustó a las medidas de un marco viejo regalado anteriormente por una de las parroquianas. El cuadro fue pintado durante unos seis meses, cuando ya estuvo listo, el p. Sopocko (véase Memorias p. Sopocko) quiso ocuparse de cómo tenía que ser introducido el texto en el cuadro. Pidió a sor Faustina que lo preguntase al Señor Jesús:

 

“Una vez el confesor [Padre Sopocko] me preguntó cómo debía ser colocada la frase, ya que todo eso no cabía en la imagen. Contesté que rezaría y que daría la respuesta la semana siguiente. Al alejarme del confesionario, y pasando cerca del Santísimo Sacramento, recibí el entendimiento interior de cómo debía exponerla. Jesús me recordó lo que me había dicho la primera vez, es decir, que estas tres palabras debían ser puestas en evidencia. Las palabras son: Jesús, en Ti confío” (Diario, 327).

 

El texto dictado que constituye un elemento importante del cuadro fue puesto por el padre Sopocko en una placa colocada en la parte inferior del cuadro. A la petición expresa del Señor Jesús transmitida a sor Faustina, el padre Sopocko pidió el permiso para colgar el cuadro en la Iglesia de San Miguel en Vilna, de la que era rector. El 4 de abril de 1937, con el permiso del Metropolitano de Vilna, arzobispo Romuald Jalbrzykowski, el cuadro con la imagen del Salvador Misericordioso, tras haber recibido la opinión positiva de los expertos, fue colocado junto al altar principal de la Iglesia de San Miguel, en Vilna, donde los fieles durante unos once años lo veneraron con gran respeto.

 

La segunda comisión de expertos convocada en 1941 por la orden del Metropolitano, afirmó que “El cuadro constituye una obra de arte y un ejemplo de arte contemporáneo religioso de valor.” (Protocolo de la Comisión de la evaluación y la conservación del cuadro de Jesús Misericordioso en la Iglesia de San Miguel, de Vilna de 27 de mayo de 1941 firmado por expertos: Profesor de historia de arte dr. M. Morelowski, Profesor de dogmática padre dr. L. Puchaty y el Conservador padre Dr P. Sledziewski). (véase Memorias p. Sopocko)

El cuadro en la Iglesia de San Miguel (1937-1948)

En 1948 cuando el gobierno comunista cerró la Iglesia de San Miguel, el cuadro (sin el marco ni la placa con el texto) fue vendido en secreto por el empleado lituano que liquidaba las pertenencias del templo. Dos adoradoras de la Divina misericordia (una polaca y una lituana) conscientes del peligro de las consecuencias en caso de que se enterasen las autoridades soviéticas, trasladaron la imagen enrollada a un desván donde iba a esperar hasta que pasase el peligro. Después entregaron el cuadro a la Iglesia y también el mobiliario de la iglesia cerrada. El párroco, el p. Jan Ellert, no estuvo interesado ni en guardar el cuadro ni en exponerlo – escondió el cuadro en el archivo a la espalda de la iglesia.

 

Hasta que en 1956, un amigo del p. Sopocko: p. Józef Grasewicz volvió a Vilna después de haber sido encarcelado unos años en el campo de trabajo soviético y decidió buscar el cuadro. Además se puso en contacto con el p. Sopoćko que estaba muy preocupado porque no podía conseguir información sobre la imagen de Jesus Misericordioso. Padre Grasewicz recibió permiso para realizar su trabajo sacerdotal en Nowa Ruda. Antes de abandonar Vilna pidió al párroco de la Iglesia de Espíritu Santo que le regalase el cuadro para su parroquia. El párroco lo aceptó de buena gana. El Padre Grasewicz llevó el cuadro a la parroquia en Nowa Ruda y lo colgó en la iglesia, manteniendo el secreto de sus orígenes.

 

Mientras tanto, el p. Sopoćko estaba pensando en la posibilidad de traer el cuadro a Polonia, sin embargo desistió de sus intentos cuando pensó que podría resultar una tarea peligrosa . A pesar de los muchos cambios que hubo en la administración de la iglesia de Nowa Ruda, el cuadro permaneció allí durante 30 años.

El cuadro en la iglesia de Nowa Ruda actualmente Bielorrusia (1949-1986)

La imagen actual de la iglesia de Nowa Ruda

En 1970 las autoridades locales comunistas de Nowa Ruda decidieron convertir la iglesia en un almacén. Todo el equipo de la iglesia liquidada fue trasladado a otra parroquia. El cuadro colgado en la parte superior, como parecía sin importancia – por la falta de una escala de longitud adecuada – se quedó en la iglesia abandonada. El Padre Sopocko, preocupado por esa situación, no podía hacer nada ya que por aquel entonces estaba en Polonia. El Padre Grasewicz tampoco podía realizar lo que le pedía el p. Sopoćko: trasladar el cuadro a un sitio seguro. Él tuvo que abandonar la parroquia y ningún sacerdote en Bielarrusia aceptó el cuadro. La imagen de Jesús Misericordioso dejado en la abandonada iglesia de madera sobrevivió los tiempos peligrosos del comunismo sólo gracias a la providencia Divina.

 

La inseguridad respecto a la suerte que correría el cuadro, acompañó al padre Sopoćko hasta el fin de su vida. En secreto realizó muchas peticiones para que se trasladara el cuadro a Vilna. La petición de colgar el cuadro en la iglesia de la Puerta del Amanecer de Vilna, donde había sido expuesto por primera vez para la adoración pública, fue transmitida sólo en 1982 (ya después de la muerte del p. Sopocko). El vicario de la Puerta del Amanecer de aquella época, el p. Tadeusz Kondrusiewicz encontró esta idea irreal y propuso colgar el cuadro en la iglesia de Espíritu Santo, cuyo párroco el p. Aleksander Kaszkiewicz, al principio con desgana consintió en colgar el cuadro. De este modo el p. Józef Grasewicz tomó la decisión de llevar el cuadro de vuelta a Vilna.
Para que las autoridades comunistas no se alarmasen por los orígenes extraordinarios del cuadro, en una noche de noviembre de 1986, sin que se enterasen los habitantes de Nowa Ruda (que durante muchos años se reunían en la iglesia abandonada para rezar), el cuadro original fue sustituido por una copia preparada anteriormente. Con la ayuda de las hermanas de la Madre Misericordiosa (de la Puerta del Amanacer) que conocían el secreto, el lienzo fue quitado del bastidor, enrollado y ,esa misma noche, llevado a Grodno primero, y después a la Iglesia de Espíritu Santo de Vilna.

 

En la Iglesia de Santo Espíritu a la orden del p. Kaszkiewicz, el cuadro dañado fue restaurado las partes dañadas fueron repintadas. En resultado el aspecto de la cara del Señor Jesús cambió notablemente. Al cuadro se añadió una frase en rojo: “JESÚS, EN TI CONFÍO”. Además, para ajustar el cuadro al hueco en el altar, se dobló la parte inferior del lienzo, y a la parte superior se agregó al cuadro una parte adicional en forma de oval.

Estos cambios no estaban de acuerdo con la composición artística del cuadro realizada por Prof. E. Kazimirowski en cooperación con sor Faustina y el padre Sopocko. Fue una ingerencia brutal que redujo notablemente el valor original de la obra.

El primer cuadro que estuvo expuesto en el altar lateral de la Iglesia de Espíritu Santo en Vilna muchos años, no llamó la atención de los peregrinos ni de las autoridades eclesiásticas. La falta de las condiciones apropiadas para exponerlo provocó todavía más cambios negativos en su materia. Gracias a la buena voluntad del párroco de la Iglesia de Espíritu Santo, de aquel entonces, el padre Miroslaw Grabowski, en julio de 2001, la Congregación de las Hermanas de Jesús Misericordioso pudo abrir su nueva sede en Vilna, y rodear de cuidados este cuadro único e inestimable de la imagen de Jesús Misericordioso, aquél creado en el ambiente de Divino milagro de la oración y de sufrimiento de Santa Faustina, en su presencia y con su cooperación.

 

Gracias a la iniciativa y los sacrificios de las hermanas, en abril de 2003, el cuadro fue sometido a una restauración profunda, hecho que tuvo lugar en la capilla del convento de las hermanas en Vilna. Se eliminaron del cuadro todas las repinturas y manchas de humedad, que ya se habían intentado retirar con sustancias químicas. La imagen de Jesús Misericordioso recuperó su aspecto original.

 

Algunos daños sufridos por el lienzo del cuadro no podrían haber sido eliminados sin utilizar pegamento. Esos daños son las huellas dejadas después de haber quitado el lienzo del bastidor muchas veces(huellas de los clavos que sujetaban el cuadro) , y por el doblamiento de la parte inferior de unos cuatro centímetros (en 1987 el cuadro fue ajustado a las medidas del nicho del altar de la Iglesia de Espíritu Santo). Los defectos aunque no vistos en la imagen expuesta son, entre otros, los rasgos característicos del cuadro.

El doblamiento de la parte inferior del cuadro. (Huecos de los clavos que quedaron después de los tres cambios del bastidor) Durante la conservación en 2003 el cuadro fue sujetado otra vez al bastidor con clips especiales.

El cuadro en la Iglesia de Espíritu Santo en Vilna (1987-2005). antes de la restauración y después de la restauración

Después de la conservación profunda, el cuadro volvió a la Iglesia de Espíritu Santo, a la parroquia de los polacos que viven en Vilna, a la iglesia donde la Santa Misa y los oficios se celebran en polaco.

 

Para crear condiciones adecuadas para la oración íntima, contemplativa – la adoración de la imagen de Jesús Misericordioso – para cada persona, en cualquier momento, independientemente de su nacionalidad, el Metropolitano de Vilna, Cardenal Audrys Juozas Backis, tomó la decisión de trasladar la imagen de Jesús Misericordioso de la Iglesia de Santo Espíritu a una pequeña iglesia la iglesia de la Santa Trinidad reconsagrada al Santuario de la Divina Misericordia.

 

Las circunstancias en las que se desarrollaron estos eventos fueron motivo de discusiones y controversias en los medios de comunicación. Involuntariamente, esa situación se convirtió en una positiva y grande promoción que recordó de la existencia de la primera imagen de Jesús Misericordioso en Vilna de la historia relacionada con el mensaje de la Divina Misericordia transmitido a través de Santa Faustina.

 

Desde septiembre de 2005 la imagn de Jesús Misericordioso es adorada en el Santuario de la Divina Misericordia en Vilna, donde ahora en la oración de cada día, las hermanas y los numerosos peregrinos confían el destino del mundo a la Divina Misericordia. El Metropolitano de Vilna confió el Ministerio de Oración en el Santuario a la Congregación de las Hermanas de Jesús Misericordioso.

La Adoración Perpetua en el Santuario de la Divina Misericordia en Vilna, calle Dominikonu 12

La Congregación de las Hermanas de Jesús Misericordioso fundada por el Beato p. Michał Sopoćko, en respuesta a la orden de Jesús Cristo, es una congregación multinacional que realiza el carisma de difundir el culto a Jesús Misericordioso. Desde hace varias decadas las Hermanas son fieles a su carisma, transmitida a ellas por su fundador, proclamando al mundo el Mensaje de la Divina Misericordia. A través de la oración y servicio desinteresado al prójimo, piden incesantemente la Divina misericordia para el mundo, sobre todo la gracia de la misericordia para los agonizantes, y la gracia de la bendición para los sacerdotes y monjes. (véase la Congregación).

“Deseo que haya tal Congregación” (Diario, 437).

“Impetrarán incesantemente la Divina Misericordia para ellos y para el mundo entero, y cada acto de misericordia brotará del amor de Dios del que estarán colmadas. Este gran atributo de Dios, tratarán de asimilarlo y vivir de él, y procurarán que los demás lo conozcan y tengan confianza en la bondad de Dios” (Diario, 664).

En 2004 el metropolitano de Vilna designó para la sede y el lugar de la actividad de las Hermanas de Jesús Misericordioso dos edificios en la calle Rassu 4 que pertenecían al antiguo convento de las Hermanas de la Visitación de Santa María. El convento junto con sus edificios adyacentes en la época soviética se convirtieron en una prisión, que se cerró en 2008. Uno de los edificios fue predestinado para la casa conventual, el segundo para el hospicio estacionario para los enfermos de cáncer, cuyo patrono era el Beato padre Miguel Sopocko. Las renovaciones de los edificios completamente devastados, y su adaptación a las necesidades del funcionamiento de la casa conventual y del hospicio, se realizaron gracias a las donaciones que llegaban desde muchos paises. Y desde 2008 las Hermanas de Jesús Misericordioso, además del servicio de oración realizan en Vilna las actividades de hospicio prestando asistencia a los enfermos en sus casas.

El Hospicio y la Casa Conventual

El 6 de junio 2012 se celebró la ceremonia de la bendición del primer hospicio estacionario en Lituania . La ceremonia fue precedida por la Santa Misa concelebrada bajo la dirección del Arzobispo Metropolitano de Vilna Audrys Juozas Bačkis con la participación del Nuncio Apostólico Mons. Luigi Bonazziego y el Obispo Arunas Poniškaitis y varias decenas de sacerdotes.

La ceremonia de la bendición del hospicio del Beato Padre Miguel Sopocko

En la introducción del Metropolitano de Vilna señaló el lugar especial que es la cuna del culto a la Divina Misericordia. El Metropolitano dirigió muchas buenas palabras sobre el Beato Miguel Sopocko, Santa Faustina, las Hermanas de Jesús Misericordioso y todos los donantes que contribuyeron para conmemorar el lugar en el que vivió durante el período de entreguerras el padre Sopoćko, guía espiritual de Sor Faustina y también el pintor E. Kazimirowski que según las instrucciones de Faustina pintó el cuadro con la imagen de Jesús Misericordioso. Ahora, en la habitación donde en 1934 durante seis meses nacía el cuadro, se encuentra la capilla de la Casa Conventual de las Hermanas de Jesús Misericordioso, visitada por muchos peregrinos.

La Capilla de Santa sor Faustina en la Casa Conventual de las Hermanas de Jesús Misericordioso en Vilna, calle Rassu 4.

Al final de la ceremonia se leyó la carta con la bendición del Papa Benedicto XVI dirigida al arzobispo metropolitano de Vilna.

 

“Con motivo de la inauguración del hospicio para pacientes con una enfermedad terminal, del Beato Padre Miguel Sopocko, en la archidiócesis de Vilna, el Papa Benedicto XVI, envía sus más cordiales saludos y les felicita, participando espiritualmente en este importante evento y compartiendo su alegría por el éxito del proyecto cuyo objetivo es prestar servicio a todos los que después de haber alcanzado el final de su camino terreno, necesitan el apoyo médico, sino también espiritual y religioso para hacer frente a la transición a la segunda vida en paz y de una manera digna en la luz de los valores eternos de la fe. La certeza de la inmortalidad futura y la esperanza en la resurrección dan una nueva luz sobre el misterio del sufrimiento y la muerte, y despiertan en el creyente el poder extraordinario para entregarse sólo a Dios. Su Santidad con un gran placer da a Vuestra Eminencia, a las Hermanas Religiosas y sobre todo a todos los pacientes y sus familias, la Bendición Apostólica, extendiéndola a todos los participantes de la Ceremonia, pidiendo la abundancia de los dones del Espíritu Santo sobre las Hermanas de Jesús Misericordioso, sobre el personal de las estructuras emergentes y los voluntarios, para que la obra siguiendo el modelo del Cristo Buen Pastor dé sus frutos, a través de la intercesión de la Virgen María. .”

 

Cuando en 1947 el padre Sopocko tuvo que abandonar Vilna para siempre, seguramente no sospechaba que algún día se realizase aquí plenamente la misericordia a través de la obra, de la palabra y la oración.

La Ilustración en el hospicio

“Pues tuve hambre y no Me disteis de comer; tuve sed, y no Me disteis de beber; estaba de paso, y no Me disteis alojamiento, estaba desnudo, y no Me vestisteis; estaba enfermo y preso, y no Me vinisteis a visitar (…) De cierto os digo, que todo lo que no hicisteis a uno de estos más pequeños, tampoco a mí me lo hicisteis” (Mt 25, 42-45).

 

“Por medio de esta imagen voy a conceder muchas gracias, para que cada alma tenga acceso a ella” (Diario 570).

 

Por iniciativa de la Fundación de los Apóstoles de Jesús Misericordioso de Łódź (Polonia) (los organizadores y fundadores de la conservación del cuadro en 2003) (véase: La Copia del Contrato), en marzo de 2004, en la Iglesia de Espíritu Santo de Vilna fue realizada una sesión fotográfica profesional, para documentar el cuadro. Desde entonces las fotocopias (de las diapositivas de 20 cm sacadas con una cámara profesional), son facilitadas a la evangelización pública. (véase: La imagén para la impresión poligráfica – www.merciful-jesus.com)

DOCUMENTACIÓN FOTOGRÁFICA LA CONSERVACIÓN DEL CUADRO

Un fragmento antes de la conservación

Después de quitar el barniz

Desupués de quitar los repintes

Un fragmento antes de la conservación

Antes de la conservación (año 2003)

Despues de quitar los repintes

Eliminación de los repintes

El cuadro después de la conservación
(fotos de la documentación de la conservación de 2003)

A pesar de la conservación detallada, el estado del cuadro empeoró. El cuadro debía ser expuesto en condiciones apropiadas, de acuerdo con las indicaciones de la restauradora. El cuadro lo conservó Edyta Hankowska – Czerwinska (E-mail: edycja@autograf.pl) de Wloclawek (Polonia) conservadora de obras de arte, licenciada por la facultad de Bellas Artes de la Universidad de Nicolás Copérnico en Torun (Polonia).

El 3 de agosto de 2009 en el Santuario de la Divina Misericordia de Vilna, la restauradora realizó una inspección periódica del estado del cuadro. Opinó que el cuadro estaba en buen estado y no exigía intervención del restaurador.

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