1. Síntesis - Divina Misericordia Alicante
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Síntesis del diario de Santa Faustina

Aspectos más relevantes

En la historia de las revelaciones, sólo en el caso de Santa Faustina Kowalska deseó Nuestro Señor Jesucristo que se pintara un cuadro con su imagen e indicó su representación plástica. Esto ocurrió el 22 de Febrero de 1931, siendo el primer domingo de Cuaresma. Después de pintado, el Señor reveló, en muchas ocasiones a Sor María Faustina Kowalska, su identificación con el cuadro pintado.

Muchos son los mensajes transmitidos por Jesucristo a Sor Faustina y recogidos en su Diario, cuya recopilación comprende 1.828 apartados. Sin embargo, cabe concretar, en cinco, los mensajes más relevantes e importantes. Jesucristo, dijo a Sor Faustina:

  1. Que pintara un CUADRO con la imagen que veía, con la inscripción “En Ti confío”.
  2. Que se instituyera la FIESTA DE LA DIVINA MISERICORDIA, el segundo domingo de Pascua
  3. Que la Fiesta de la Divina Misericordia, fuera precedida (a partir del Viernes Santo), por una NOVENA, seguida de la Coronilla.
  4. Que se rezara la CORONILLA en la forma establecida por Él mismo.
  5. Que a las TRES de la tarde, se implorara Su Misericordia, en la forma que le comunicó.

Siendo éstos los aspectos más importantes, existen, sin embargo, otros mensajes no menos importantes, como son: 1) La confianza, como primera y fundamental expresión de la adoración a la Divina Misericordia; 2) La identificación de la misericordia con el Sacramento de la Confesión; 3) Su malestar por la forma en que se le recibe en la Santa Comunión; 4) Su protección hacia las almas que propagan el culto a la Divina Misericordia … entre otros muchos e interesantes mensajes.

Palabras de San Juan Pablo II

El Santo Padre ha sido, a lo largo de su pontificado, un infatigable apóstol de la Misericordia de Dios, llamando vehementemente a toda la Iglesia a unirse activamente a esta tarea.

En agosto del 2002, al consagrar solemnemente el mundo entero a la Divina Misericordia, el Papa proclamó: “Es preciso transmitir al mundo este fuego de la misericordia. En la misericordia de Dios el mundo encontrará la paz, y el hombre, la felicidad” Ha llegado la hora de difundir el mensaje de Cristo a todos: especialmente a aquellos cuya humanidad y dignidad parecen perderse en el “mysterium iniquitatis”. Ha llegado la hora en que el mensaje de la Misericordia Divina derrame en todos los corazones la esperanza y se transforme en chispa de una nueva civilización: la civilización del amor.

En el tercer año de su papado, pronunció en el año 1980, su Encíclica Papal “Rico en Misericordia”, señalando: “es conveniente ahora que volvamos la mirada a este misterio de la misericordia”. “¡La Misericordia Divina! Este es el don Pascual que la Iglesia recibe de Cristo resucitado y que ofrece a la humanidad, en el alba del tercer milenio.”

 

En el gran jubileo del Año 2000, el Santo Padre instituyó el “Domingo de la Divina Misericordia”, a celebrarse anualmente en el día en que la Iglesia proclama el evangelio según San Juan 20, 19-31, momento en el cual, según el Papa, “Cristo da el gran anuncio de la Misericordia Divina y confía Su ministerio a los Apóstoles”.

 

Posteriormente, en la solemnidad de San Pedro y San Pablo del año 2002, San Juan Pablo II, Decretó la indulgencia plenaria para el Domingo de la Divina Misericordia, procurando de esta manera promover activamente su realización, finalizando el Decreto con una llamada a los sacerdotes, para que informen a sus fieles sobre el mismo y lo celebren “con la dignidad propia del rito” y para conocer y difundir el mensaje de la Divina Misericordia confiado por Nuestro Señor a Santa Faustina.

Entre las frases pronunciadas por San Juan Pablo II, caven destacar las siguientes:

  • La dirigida a los sacerdotes: “¡Sacerdotes, haced de la Divina Misericordia, vuestro programa sacerdotal en este tiempo necesitado como nunca!”
  • La dirigida a los fieles: “Sed apóstoles de la Divina Misericordia”.
  • La dirigida al mundo entero: “La luz del mensaje de la Divina Misericordia, confiado a Santa Faustina por Jesucristo, iluminará al hombre del Tercer Milenio”.

Mensaje de la Divina Misericordia

La Divina Misericordia, se ha manifestado en repetidas y reiteradas ocasiones en el transcurso de la historia.

 

En la Sagrada Escritura, se pone de manifiesto la misericordia de Dios (en más de trescientas veces).

 

El mismo Dios, se da a conocer como “Misericordioso y clemente”.

 

En Éxodo 34: 6-7, a la invocación de Moisés, el Señor responde manifestándose a Sí mismo, diciendo: “Señor, Señor, Dios compasivo y misericordioso, lento a la cólera y rico en misericordia y fidelidad; que mantiene su misericordia por mil generaciones, que perdona la culpa, el delito y el pecado, pero nada deja impune pues castiga la culpa de los padres en los hijos y en los hijos de los hijos hasta la tercera y cuarta generación.”

Salmo 33,18-19: “Los ojos del Señor, están puestos en sus fieles, en los que esperan en su misericordia“.

 

Salmo105.47: Por la disponibilidad del Señor a la ayuda, el perdón y la misericordia, el salmista no se cansa de cantar que la misericordia del Señor es eterna “Dad gracias al Señor porque es bueno, porque es eterna su misericordia”.

 

Santo Tomás de Aquino dice: “Es propio de Dios usar la misericordia y en esto, especialmente, se manifiesta su omnipotencia…”

 

Finalmente, Dios no se hizo esperar y a través de Nuestro Señor Jesucristo, se manifestó a Santa Faustina Kowalska, desde el año 1931 a 1938, confiándole la difusión del culto a Su Divina Misericordia: “Las almas mueren a pesar de Mi amarga Pasión. Les ofrezco la última tabla de salvación, es decir, la Fiesta de Mi misericordia. Si no adoran Mi misericordia, morirán para siempre. Secretaria de Mi misericordia, escribe, habla a las almas de esta gran misericordia Mía, porque está cercano el día terrible, el día de Mi justicia.” (Diario 965). Dichos mensajes vienen recogidos en el Diario de Santa Faustina. Juan Pablo II, la canonizó el día 30 de Abril del año 2000, siendo la primera Santa del nuevo siglo y milenio. El culto a la Divina Misericordia fue aprobado por la Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe el 15 de Abril de 1978.

La Confianza: «Jesús, en ti confío»

El acto de confianza es la primera y fundamental expresión de la adoración a la divina Misericordia. La actitud de confianza ya de por sí (sin practicar otras formas de culto), garantiza las gracias de la Divina Misericordia a la persona que confía. “Deseo conceder (prometió el Señor Jesús), gracias inimaginables a las almas que confían en mi misericordia. Que se acerquen a ese mar de misericordia con gran confianza. Los pecadores obtendrán la justificación y los justos serán fortalecidos en el bien. Al que haya depositado su confianza en mi misericordia, en la hora de la muerte le colmaré el alma con mi paz divina. (Diario, 1520).

“Que las almas que tienden a la perfección adoren especialmente Mi misericordia, porque la abundancia de gracias que les concedo proviene de Mi misericordia. Deseo que estas almas se distingan por una confianza sin límites en Mi misericordia. Yo Mismo Me ocupo de la santificación de estas almas, les daré todo lo que sea necesario para su santidad. Las gracias de Mi misericordia se toman con un solo recipiente y éste es la confianza. Cuanto mas confíe un alma, tanto más recibirá. Las almas que confían sin límites son Mi gran consuelo, porque en tales almas vierto todos los tesoros de Mis gracias. Me alegro de que pidan mucho, porque Mi deseo es dar mucho, muchísimo. Me pongo triste, en cambio, si las almas piden poco, estrechan sus corazones.” (Diario, 1578)

“Hija Mía, ¿crees, quizá, que hayas escrito suficiente sobre Mi misericordia? Lo que has escrito es apenas una gotita frente a un océano. Yo soy el amor y la Misericordia Misma; no existe miseria que pueda medirse con Mi misericordia, ni la miseria la agota, ya que desde el momento en que se da [mi misericordia] aumenta. El alma que confía en Mi misericordia es la más feliz porque Yo Mismo tengo cuidado de ella.” (Diario, 1248)

“Escribe: Todo lo que existe está encerrado en las entrañas de Mi misericordia mas profundamente que un niño en el seno de la madre. Cuán dolosamente Me hiere la desconfianza en Mi bondad. Los pecados de desconfianza son los que Me hieren más penosamente.” (Diario, 1076)

“… En cada alma cumplo la obra de la misericordia, y cuanto más grande es el pecador, tanto más grande es el derecho que tiene a Mi misericordia. Quien confía en Mi misericordia no perecerá porque todos sus asuntos son Míos y los enemigos se estrellarán a los pies de Mi escabel.» (Diario, 723)

La Divina Misericordia y la Confesión

El Milagro de la Misericordia de Dios, se encuentra recogida en la manifestación de fe, a través del Sacramento de la Confesión. Así le dijo Jesucristo a Santa Faustina:

 

“Escribe de Mi Misericordia. Di a las almas que es en el tribunal de la misericordia donde han de buscar consuelo; allí tienen lugar los milagros más grandes y se repiten incesantemente. Para obtener este milagro no hay que hacer una peregrinación lejana ni celebrar algunos ritos exteriores, sino que basta acercarse con fe a los pies de Mi representante y confesarle con fe su miseria y el milagro de la Misericordia de Dios se manifestará en toda su plenitud. Aunque un alma fuera como un cadáver descomponiéndose de tal manera que desde el punto de vista humano no existiera esperanza alguna de restauración y todo estuviese ya perdido. No es así para Dios. El milagro de la Divina Misericordia restaura a esa alma en toda su plenitud. Oh infelices que no disfrutan de este milagro de la Divina Misericordia; lo pedirán en vano cuando sea demasiado tarde.” (Diario, 1448)

Pinta una imagen

El esbozo de la imagen de la Divina Misericordia, le fue revelado a Sor Faustina en la visión del 22 de febrero de 1931 en su celda del convento de Plock: Estos son algunos de los puntos del Diario que hace referencia a la imagen:
  1. Punto 47 del Diario: “Pinta una imagen, según el modelo que ves …”.
  2. Punto 326: “Mi mirada en esta imagen es igual a la mirada en la Cruz …”
  3. Punto 420: “… súbitamente vi al Señor Jesús, con el mismo aspecto que tiene en esta imagen. …”
  4. Punto 473: “… después de la Santa Comunión vi al Señor Jesús, con el mismo aspecto con el que está pintado en esta imagen…”
  5. Punto 500: “Durante la Santa Misa …vi a Jesús, tal y como está pintado en esta imagen …”
  6. Punto570:“…Por medio de esta imagen, colmará las almas con muchas gracias, …”
  7. Punto 742: “ Te doy tres formas de ejercer misericordia al prójimo… debe estar presente la acción y pido se rinda culto a Mi misericordia … con el culto a la imagen que ha sido pintada… A través de esta imagen, concederé muchas gracias a las almas; ella ha de recordar a los hombres la exigencias de Mi Misericordia…”
  8. Punto 851: “ … vi esta imagen como si estuviera viva …”
  9. Punto 1047: “Y de pronto vi al Señor Jesús vivo en nuestro altar tal y como está
    pintado en la imagen.
  10. Punto 1.789: “Hoy he visto la gloria de Dios que fluye de esta imagen….”
  11. Punto 1.379: “… Jesús me hizo saber interiormente que: Ya muchas almas han sido atraídas a Mi amor por esta imagen. Mi misericordia actúa en las almas mediante esta obra….”
  12. Punto 1.565: “… una multitud de demonios estaba esperando aquella alma. Mientras rezaba la coronilla, vi a Jesús tal y como está pintado en la imagen.”

En el año 1993, durante su visita al Convento donde se encuentra este cuadro, en Vilna (Lituania), San Juan Pablo II, dijo: “Quizás la divulgación en Polonia del otro cuadro, fue una providencial distracción de la atención a la milagrosa Imagen Santa”

La Coronilla

“Hija Mía, anima a las almas a rezar la coronilla que te he dado. A quienes recen esta coronilla, Me complazco en darles lo que Me pidan. Cuando la recen los pecadores empedernidos, colmaré sus almas de paz y la hora de su muerte será feliz. Escríbelo para las almas afligidas: Cuando un alma vea y conozca la gravedad de sus pecados, cuando a los ojos de su alma se descubra todo el abismo de la miseria en la que ha caído, no se desespere, sino que se arroje con confianza en brazos de Mi misericordia, como un niño en brazos de su madre amadísima. Estas almas tienen prioridad en Mi Corazón compasivo, ellas tienen preferencia en Mi misericordia. Proclama que ningún alma que ha invocado Mi misericordia ha quedado decepcionada ni ha sentido confusión. Me complazco particularmente en el alma que confía en Mi bondad. Escribe: cuando recen esta coronilla junto a los moribundos, Me pondré entre el Padre y el alma agonizante no como el Juez justo sino como el Salvador misericordioso.” (Diario, 1541)

Forma de rezar la Coronilla o Rosario de la Divina Misericordia

Se reza utilizando un rosario común de cinco decenas, de la siguiente forma:

1) Comenzar con un Padre Nuestro, Avemaría y Credo.

2) Al comenzar cada decena, decir TODOS: “Padre Eterno, te ofrezco el Cuerpo, la Sangre, el Alma y la Divinidad de Tu Amadísimo Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, como propiciación de nuestros pecados y los del mundo entero”.

3) En las cuentas del Avemaría, decir: “Por su dolorosa Pasión” y se responde: “Ten misericordia de nosotros y del mundo entero”.

4) Al finalizar las cinco decenas de la Coronilla, se repite tres veces: “Santo Dios, Santo Fuerte, Santo Inmortal, ten piedad de nosotros y del mundo entero”.

5) Es costumbre finalizar la Coronilla con una Salve a la Santísima Virgen María.

La Fiesta de la Divina Misericordia

Una vez, oí estas palabras:

 

“Hija Mía, habla al mundo entero de la inconcebible misericordia Mía. Deseo que la Fiesta de la Misericordia sea refugio y amparo para todas las almas y, especialmente, para los pobres pecadores. Ese día están abiertas las entrañas de Mi misericordia. Derramo todo un mar de gracias sobre las almas que se acercan al manantial de Mi misericordia. El alma que se confiese y reciba la Santa Comunión obtendrá el perdón total de las culpas y de las penas. En ese día están abiertas todas las compuertas divinas a través de las cuales fluyen las gracias. Que ningún alma tema acercarse a Mí, aunque sus pecados sean como escarlata.

Mi misericordia es tan grande que en toda la eternidad no la penetrará ningún intelecto humano ni angélico. Todo lo que existe ha salido de las entrañas de Mi misericordia. Cada alma respecto a mi, por toda la eternidad meditará Mi amor y Mi misericordia. La Fiesta de la Misericordia ha salido de Mis entrañas, deseo que se celebre solemnemente el primer domingo después de Pascua. La humanidad no conocerá paz hasta que no se dirija a la Fuente de Mi misericordia.” (Diario, 699)

(San Juan Pablo II, instituyó, mediante Decreto 29-06-2002, la indulgencia plenaria, para la Festividad de la Divina Misericordia, en las condiciones generales establecidas.)

La Novena

Jesús quiere que la Fiesta de la Divina Misericordia, vaya precedida de una Novena, con el rezo diario de la Coronilla desde el Viernes Santo: “Durante esta Novena concederé a las almas todas las gracias”. Así consta en el Diario:

“Jesús me ordena hacer una novena antes de la Fiesta de la Misericordia y debo empezarla hoy por la conversión del mundo entero y para que se conozca la Divina Misericordia. “Para que cada alma exalte Mi bondad. Deseo la confianza de Mis criaturas, invita a las almas a una gran confianza en Mi misericordia insondable. Que no tema acercarse a Mi el alma débil, pecadora y aunque tuviera más pecados que granos de arena hay en la tierra, todo se hundirá en el abismo de Mi misericordia.” (Diario 1059)

”Novena a la Divina Misericordia, que Jesús me ordenó escribir y hacer antes de la Fiesta de la Misericordia. Empieza el Viernes Santo. “Deseo que durante esos nueve días lleves a las almas a la Fuente de Mi Misericordia para que saquen fuerzas, alivio y toda gracia que necesiten para afrontar las dificultades de la vida y especialmente en la hora de la muerte. Cada día traerás a Mi Corazón a un grupo diferente de almas y las sumergirás en este mar de Mi misericordia. Y a todas estas almas Yo las introduciré en la casa de Mi Padre. Lo harás en esta vida y en la vida futura. Y no rehusaré nada a ningún alma que traerás a la Fuente de Mi Misericordia. Cada día pedirás a Mi Padre las gracias para estas almas por Mi amarga Pasión.”

Contesté: Jesús, no sé cómo hacer esta novena y qué almas introducir primero en Tu muy misericordioso Corazón. Y Jesús me contestó que me diría, día por día, qué almas debía introducir en Su Corazón.” (Diario1209)(Si quieres conocer el texto que corresponde a cada día de la novena, dirígete a tu Parroquia, o bien llama al teléfono que consta al final. Gracias.)

Las tres de la tarde

La Hora de la misericordia

 

Esta es la hora en que jesÚs muriÓ para salvarnos.

 

“deseo que se honre mi misericordia. doy ala humanidad su Última tabla de salvaciÓn.”

La devoción que más agrada a Nuestro Señor es la veneración de Su Pasión en aquel instante en que tuvo lugar Su muerte en la Cruz.

 

“Te recuerdo, hija Mía, que cuántas veces oigas el reloj dando las tres, sumérgete totalmente en Mi misericordia, adorándola y glorificándola; suplica su omnipotencia para el mundo entero y especialmente para los pobres pecadores, ya que en ese momento se abrió de par en par para cada alma. En esa hora puedes obtener todo lo que pides para ti y para los demás. En esa hora se estableció la gracia para el mundo entero: la misericordia triunfó sobre la justicia. Hija Mía, en esa hora procura rezar el Via Crucis, en cuanto te lo permitan los deberes; y si no puedes rezar el Via Crucis, por lo menos entra un momento en la capilla y adora en el Santísimo Sacramento a Mi Corazón que está lleno de misericordia. Y si no puedes entrar en la capilla, sumérgete en oración allí donde estés, aunque sea por un brevísimo instante. Exijo el culto a Mi misericordia de cada criatura, pero primero de ti, ya que a ti te he dado a conocer este misterio de modo más profundo.” (Diario, 1572)

 

“A las tres, ruega por Mi misericordia, en especial para los pecadores y aunque sólo sea por un brevísimo momento, sumérgete en Mi Pasión, especialmente en Mi abandono en el momento de Mi agonía. Ésta es la hora de la gran misericordia para el mundo entero. Te permitiré penetrar en Mi tristeza mortal. En esta hora nada le será negado al alma que lo pida por los méritos de Mi Pasión …” (Diario, 1320)

 

“Son pocas las almas que contemplan Mi Pasión con verdadero sentimiento; a las almas que meditan devotamente Mi Pasión, les concedo el mayor número de gracias.” (Diario, 737).

 

“Hija Mía, si por medio de ti exijo de los hombres el culto a Mi misericordia, tú debes ser la primera en distinguirte por la confianza en Mi misericordia. Exijo de ti obras de misericordia que deben surgir del amor hacia Mí. Debes mostrar misericordia al prójimo siempre y en todas partes. No puedes dejar de hacerlo ni excusar-te ni justificarte.

 

Te doy tres formas de ejercer misericordia al prójimo: La primera: la acción. La segunda: la palabra. La tercera: la oración. En estas tres formas está contenida la plenitud de la misericordia y es el testimonio irrefutable del amor hacia Mí. De este modo el alma alaba y adora Mi misericordia. Sí, el primer domingo después de Pascua es la Fiesta de la Misericordia, pero también debe estar presente la acción y pido se rinda culto a Mi misericordia con la solemne celebración de esta Fiesta y con el culto a la imagen que ha sido pintada. A través de esta imagen concederé muchas gracias a las almas; ella ha de recordar a los hombres las exigencias de Mi misericordia, porque la fe sin obras, por fuerte que sea, es inútil…”.(Diario, 742)

La santa comunión

“Ante Mí se doblará toda rodilla”

(Is 45, 23)

“Oh, cuánto me duele que muy rara vez las almas se unan a mí en la santa Comunión. Espero a las almas y ellas son indiferentes a mí. Las amo con tanta ternura y sinceridad y ellas desconfían de mí. Deseo colmarlas con gracias y ellas no quieren aceptarlas. Me tratan como una cosa muerta, mientras que mi Corazón está lleno de amor y misericordia.” (Diario, 1447)

 

“…¡Cuánto se asombrará tu corazón cuando me veas en toda la plenitud de la gloria!. Quiero decirte, sin embargo, que la vida eterna debe iniciarse ya aquí en la tierra a través de la santa Comunión. Cada santa Comunión te hace más capaz para la comunión con Dios por toda la eternidad.” (Diario, 1810)

Propagación del culto a la divina misericordia

“Hija mía, haz lo que esté en tu poder para difundir la devoción a Mi misericordia. Yo supliré lo que te falta. Dile a la humanidad doliente que se abrace a Mi Corazón misericordioso y Yo la llenaré de paz.” (Diario, 1.074)

 

“A las almas que propagan la devoción a Mi misericordia, las protejo durante toda su vida como una madre cariñosa [protege] a su niño recién nacido y a la hora de la muerte no seré para ellas Juez sino Salvador misericordioso. En esta última hora el alma no tiene nada en su defensa fuera de Mi misericordia. Feliz el alma que durante la vida se ha sumergido en la Fuente de la Misericordia, porque no la alcanzará la justicia.” (Diario, 1075)

 

“Siempre que quieras agradarme, habla al mundo de Mi gran e insondable misericordia.” (Diario, 164)

 

Hoy el Señor me dijo: “Escribe, hija Mía, estas palabras: Todas las almas que adoren Mi misericordia y propaguen la devoción invitando a otras almas a confiar en Mi misericordia no experimentarán terror en la hora de la muerte. Mi misericordia las protegerá en ese último combate …” (Diario, 1540)

 

El Señor me dijo: “Hija Mia, no dejes de proclamar Mi misericordia para aliviar Mi Corazón, que arde del fuego de compasión por los pecadores. Diles a Mis sacerdotes que los pecadores mas empedernidos se ablandarán bajo sus palabras cuando ellos hablen de Mi misericordia insondable, de la compasión que tengo por ellos en Mi Corazón. A los sacerdotes que proclamen y alaben Mi misericordia, les daré una fuerza prodigiosa y ungiré sus palabras y sacudiré los corazones a los cuales hablen.” (Diario, 1521)